Un iraní le echó cal en los ojos a una pequeña de
tres años, sobrina de su esposa, que perdió la vista. El terrible hecho
se produjo durante una reunión familiar.
Mohamad Reza, de 33 años, fue condenado en
Irán a ser cegado, en aplicación de la ley del talión, tras haber dejado
sin vista a una niña de tres años, informó la agencia estudiantil
local, ISNA.
El padre de la menor, de nombre Amir, explicó en declaraciones recogidas por ISNA que el suceso se produjo en una visita a la casa de su hermana y agregó: “Cuando la llevamos al hospital nos dijeron que ya era tarde y sus ojos estaban muertos”.
La decisión fue adoptada por un juzgado del Tribunal Penal de la provincia noroccidental iraní de Kurdistán, fronteriza con Irak, y puede ser recurrida antes de 20 días ante el Tribunal Supremo, según el abogado de la familia de la niña, Amir Ziaadini.
La legislación islámica iraní admite la ley del talión, por la que se puede imponer a una persona una pena similar al daño que ha causado a su víctima.
El padre de la menor, de nombre Amir, explicó en declaraciones recogidas por ISNA que el suceso se produjo en una visita a la casa de su hermana y agregó: “Cuando la llevamos al hospital nos dijeron que ya era tarde y sus ojos estaban muertos”.
La decisión fue adoptada por un juzgado del Tribunal Penal de la provincia noroccidental iraní de Kurdistán, fronteriza con Irak, y puede ser recurrida antes de 20 días ante el Tribunal Supremo, según el abogado de la familia de la niña, Amir Ziaadini.
La legislación islámica iraní admite la ley del talión, por la que se puede imponer a una persona una pena similar al daño que ha causado a su víctima.
EFE



